Espacio Escénico Aída Gómez
Calle de San Romualdo, 26
28037 Madrid
Aida Gómez
Una historia escrita sobre los escenarios
Aída Gómez representa una trayectoria de dedicación, creación y compromiso con la danza española. Desde sus primeros pasos en Madrid hasta los grandes escenarios nacionales e internacionales, su recorrido artístico reúne la experiencia de una intérprete excepcional y la inquietud de una creadora que ha sabido evolucionar sin perder el vínculo con la tradición, la identidad y la esencia de la danza española.
El nacimiento de una gran intérprete
La historia artística de Aída Gómez comienza en Madrid y está vinculada desde sus primeros años a una dedicación temprana a la danza. Su formación parte de la convivencia entre distintas disciplinas y de un constante proceso de aprendizaje que irá definiendo su personalidad artística y preparando el camino hacia una carrera profesional de gran recorrido.
Desde sus comienzos en el Clásico Español y el Ballet Clásico, desarrolla una preparación basada en el conocimiento de diferentes técnicas y escuelas. Esta formación temprana será la base sobre la que posteriormente construirá su trayectoria como intérprete, primero, y como creadora y directora artística, después.
Su recorrido profesional estará marcado por una evolución constante y por el encuentro con diferentes figuras y lenguajes de la danza. Desde sus primeros años de formación hasta los grandes escenarios nacionales e internacionales, cada etapa contribuirá a definir una manera propia de entender y vivir el arte dancístico.
Los primeros pasos
Aída Gómez nace en Madrid y comienza precozmente sus primeros estudios de danza, compatibilizando las disciplinas de Clásico Español y Ballet Clásico. Esta primera etapa de su carrera culmina a los doce años y da paso a un largo y constante periodo de perfeccionamiento en todas las disciplinas y ramas del arte dancístico.
Paralelamente a este proceso, continúa ampliando sus conocimientos en Danza Clásica y Española, recibiendo enseñanzas de diferentes maestros y profundizando en las distintas posibilidades técnicas y artísticas de la danza. Esta formación continuada constituye la base de su preparación antes de iniciar su carrera profesional.
Entre los profesores que participan en esta etapa se encuentran Juana Taft, Maestro Ontin, Pilar de Oro, Aurora Pons, Merche Esmeralda, Juanjo Linares, Paco Fernández, Carmina Ocaña, María Magdalena, Ciro, La Tati, Manolete, Lola de Ávila, Luis Fuente, Aurora Bosch y Victoria Eugenia.
El salto profesional
En 1982, con apenas catorce años, Aída Gómez se incorpora, de la mano de Antonio Ruiz Soler, al Ballet Nacional de España. Desde un primer momento interpreta papeles de solista, iniciando así una etapa profesional que supondrá un importante punto de inflexión en su carrera y que la llevará a asumir progresivamente mayores responsabilidades dentro de la compañía.
Su evolución es rápida y, en 1985, asciende a la categoría de Primera Bailarina, asumiendo los papeles protagonistas del repertorio de la compañía titular española. De este modo, la joven intérprete consolida su posición dentro del Ballet Nacional y comienza a afrontar algunos de los grandes repertorios de la danza española.
En la conmemoración del décimo aniversario de la creación del Ballet Nacional de España, interpreta junto a Antonio Gades el papel de la Novia en Bodas de Sangre, incorporándose así a una etapa de creciente protagonismo escénico que dará paso a nuevos personajes, producciones y escenarios.
Aída Gómez
De los grandes repertorios a los escenarios internacionales
Tras consolidarse como Primera Bailarina del Ballet Nacional de España, Aída Gómez inicia una etapa de especial proyección artística. Sus interpretaciones, homenajes y colaboraciones la llevan a importantes escenarios nacionales e internacionales, al tiempo que profundiza en algunos de los repertorios y lenguajes fundamentales de la danza española.
Don Juan y Rusia
En 1989, Aída Gómez estrena en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el personaje de Doña Inés en el ballet Don Juan, con libreto de Miguel Narros, coreografía de José Antonio y música de José Nieto. La obra llega también al Festival de Santander y, en 1990, a los más importantes teatros de Moscú y Leningrado, hoy San Petersburgo. Durante aquella gira interpreta además La Cachucha y Zarabanda en la Gala conjunta España-Rusia del Teatro Kirov, hoy Mariinski.
La danza española como legado
En 1989 participa también en el homenaje por el centenario de Antonia Mercé, La Argentina, celebrado en el Teatro María Guerrero de Madrid. Guiada por Mariemma, recrea coreografías originales de la mítica estrella del baile español, entre ellas El Fandango del Candil, pieza de la que ha hecho bandera estética. Posteriormente participa en galas internacionales de Estrellas de la Danza y el Ballet en Trieste y Carcassonne, en las galas dedicadas a la Escuela Bolera y, junto a José Antonio, interpreta el paso a dos Puerta de Tierra, de Antonio Ruiz. También forma parte destacada del homenaje a Vicente Escudero.
Proyección internacional
En 1996 se incorpora como artista invitada a la compañía de Joaquín Cortés, actuando en importantes escenarios europeos y americanos, entre ellos el Royal Albert Hall de Londres y el Radio City de Nueva York. Durante esta etapa colabora también con Maurice Béjart, impartiendo clases tanto a la compañía de Lausana como a la escuela de Rudra. Esta experiencia internacional amplía su recorrido artístico y precede a una nueva etapa marcada por la creación y la dirección.
De intérprete a creadora
Una nueva etapa artística
En 1997, Aída Gómez inaugura el Teatro Real de Madrid con El Sombrero de Tres Picos, interpretando a La Molinera, con música de Manuel de Falla y diseños de Pablo Picasso. Por esta interpretación recibe el Premio Max de las Artes Escénicas a la mejor bailarina. Ese mismo año forma su propia compañía y, en enero de 1998, es nombrada Directora Artística del Ballet Nacional de España por el Ministerio de Educación y Cultura, convirtiéndose en la directora más joven de la historia de la compañía.
Durante esta etapa interpreta Poeta, homenaje a Rafael Alberti con música de Vicente Amigo, colabora como artista invitada con la Compañía Andaluza de Danza y, en 1999, coreografía Semblanzas. En el año 2000 afronta dos personajes opuestos: Frida Kahlo, con coreografía de Antonio Canales, y Carmen, firmada por José Antonio. En abril de ese mismo año, tras las actuaciones en el Teatro Bellas Artes de México, recibe la Medalla de Plata otorgada por el Instituto de Cultura del Teatro Bellas Artes.
En 2001 crea su propia empresa de producción y distribución y estrena Salomé, con dirección escénica de Carlos Saura. La obra se presenta en el Palacio de Festivales de Santander en enero de 2002 y posteriormente gira por teatros y festivales nacionales e internacionales. El proyecto se convierte también en película, dirigida por Saura, y obtiene en el Festival Internacional de Cine de Montreal el premio a la Mejor Contribución Artística.
Una nueva mirada
En febrero de 2003, Aída Gómez estrena Sueños en el Teatro alla Scala de Milán, un espectáculo compuesto por cinco pequeñas obras coreografiadas por ella que posteriormente gira por ciudades españolas y extranjeras junto a Salomé. En la primavera de ese mismo año coreografía y baila Duende para la Red Nacional de Teatros, bajo la dirección de José Carlos Plaza, un concierto para bailarina y cantaora que reúne El Sombrero de Tres Picos y Amor Brujo, de Manuel de Falla.
En 2004 participa como artista invitada en Mudéjar, en la Gala de Danza de San Isidro y en una gala para SS. MM. los Reyes de España en el Palacio Real. Realiza una gira de dos meses por Asia, cerrando el Festival de Shanghái, y participa como bailarina y coreógrafa en Iberia, de Carlos Saura. Ese año recibe el Premio Nacional de Danza.
Nuevos horizontes
En 2005 participa en el homenaje a Antonio Gades en el Teatro de la Zarzuela y es distinguida por Glamour como Mujer del Año por su trayectoria profesional. En 2006 estrena Carmen en el Festival de Jerez, con dirección escénica de Emilio Sagi, iniciando una larga gira internacional por Japón, China y numerosas ciudades españolas.
En 2008 presenta Permíteme bailarte, nueva producción de Escuela Bolera y Clásico Español para conmemorar el bicentenario del Dos de Mayo, estrenada en el Teatro Albéniz y reconocida con el Premio APDE. En 2009 recibe el Premio Teatro Juan Bravo y el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid. En 2010 colabora con Bigas Luna en una coreografía para el Pabellón de España de la Exposición Universal de Shanghái, recibe el Premio La Barraca y participa en la Gala de Fin de Año del Teatro Real.
Una trayectoria que continúa
En 2012, su formación es nombrada compañía residente del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón y comienza el montaje de Adalí, nueva producción que se estrena en los Teatros del Canal. Ese mismo año recibe el Premio Rojas, del Teatro de Rojas de Toledo, y el Premio Primavera de la Peña Chicote, reconocimientos que se suman a una trayectoria cada vez más vinculada a la creación y la dirección artística.
En 2013 recibe el Premio Actúa de la Fundación AISGE. En 2015 es nombrada directora artística del Festival Internacional Madrid en Danza y, en 2016, del Festival Suma Flamenca. Estas responsabilidades consolidan su presencia no solo como intérprete y coreógrafa, sino también como figura vinculada a la dirección y proyección de la danza española.
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Aída Gómez, sobre el escenario
La escena ha sido el espacio donde Aída Gómez ha desarrollado gran parte de su trayectoria artística. A través de sus interpretaciones, creaciones y proyectos, su carrera ha recorrido diferentes etapas de la Danza Española, desde el repertorio del Ballet Nacional de España hasta sus propias propuestas como intérprete y creadora.
Reconocimientos a una carrera excepcional
A lo largo de su trayectoria, Aída Gómez ha recibido numerosos reconocimientos que distinguen su labor como intérprete, creadora y figura vinculada a la Danza Española. Estos galardones reflejan distintas etapas de una carrera desarrollada durante décadas sobre los escenarios y también su contribución a la cultura y las artes escénicas.
Primeros reconocimientos
En 1997 recibe el Premio Max de la Fundación SGAE a la mejor bailarina, uno de los principales reconocimientos de las artes escénicas en España, por su interpretación en El Sombrero de Tres Picos. En 2000, tras sus actuaciones en el Teatro Bellas Artes de México, recibe además la Medalla de Plata del Instituto de Cultura del Teatro Bellas Artes.
El reconocimiento nacional
En el año 2004 llega uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria: el Premio Nacional de Danza, concedido por el Ministerio de Cultura de España en la modalidad de interpretación. Un año después, en 2005, la prestigiosa revista Glamour distingue a Aída Gómez como Mujer del Año por su trayectoria profesional.
El valor de la interpretación
Entre 2006 y 2008 recibe nuevos reconocimientos vinculados a su trabajo artístico: la Zapatilla de Plata, otorgada por el Ayuntamiento de Almería e Indanza; el Premio Chivas Telón a la mejor intérprete; el Premio APDE, de la Asociación de Profesores de Danza Española; y el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid.
Una trayectoria consolidada
En 2009 recibe el Premio Teatro Juan Bravo a la mejor intérprete y, en 2010, el Premio La Barraca de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Ambos reconocimientos se incorporan a una etapa de madurez artística en la que continúa desarrollando su faceta como intérprete, coreógrafa y creadora.
Cultura y compromiso artístico
En 2012 recibe el Premio Rojas, del Teatro de Rojas de Toledo, y el Premio Primavera de la Peña Chicote. En 2013, la Fundación AISGE le concede el Premio Actúa, reconocimiento que se suma a una trayectoria consolidada y pone en valor su recorrido y su aportación al mundo de las artes escénicas.
El reconocimiento institucional
Su trayectoria alcanza también importantes distinciones institucionales. En 2015 recibe la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid y, en 2017, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, concedida por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, como reconocimiento a su trayectoria.
Donde los grandes maestros dejan huella
Aprende de Aída Gómez y de grandes profesionales en un espacio donde la experiencia, la técnica y la pasión por la danza se comparten y transmiten a nuevas generaciones.